2017/10/13

Réquiem por Natura

Hoy he estado rebuscando en mis discos duros y me he encontrado con un Word en el que tenía guardados algunos de mis poemas.Y me he topado con este que os comparto ahora, uno que escribí poco a poco en el pupitre de mi instituto, porque hoy más de diez años después de aquellas palabras, aún sigo pensando igual.


Érase que se era
la tierna primavera
de luto por el entierro
de la Madre Naturaleza.

Y el ruiseñor silenció su voz
y escuchó el llanto del dolor
y una lágrima rodó
por la mejilla del ruiseñor.

¡Ay lágrima enamorada
de la mejilla del ruiseñor!
¡Qué suerte nacer en su lucero
para morir su dolor!

Pero el hombre no lloró,
tenía otra cosa en qué pensar
antes que el dolor natural
estaba el bienestar artificial.

¿De qué sirven el dinero
y la sociedad, preguntó el ruiseñor,
si la evolución del corazón
solo va hacia atrás?

Érase que se era 
la muerte de Naturaleza.

Gracias por leer,
greetings from the coffin

2017/09/25

W-log: Mi ajetreado mes de Septiembre

"Llegará el día en que nosotros
también seremos.
Ese día no ha llegado."
~ Akira, Katsuhiro Otomo

He decidido hacer de vez en cuando entradas tipo writing-log (wlog) en la que os contaré a modo de diario lo que he ido haciendo en estos días. A falta de una semana para terminar este mes de septiembre, puedo decir que ha sido un gran mes. Llevo todo este año teniendo altibajos emocionales, principalmente por el tema del curro, porque sigo igual que el año pasado, y que el anterior: sin trabajo y sin esperanzas de encontrar uno en las próximas fechas. Y eso me ha llevado a sentirme inútil, a abandonar proyectos que tenía por ahí porque 'total, ¿para qué?', y encima el tratamiento me seguía destrozando el estómago, así que me sentía bastante desganada en general.

Pero llegó septiembre y sentí la energía de la vuelta al cole. Es una época que siempre me ha gustado porque todo se llena de productos de papelería, que son mi auténtica perdición. El caso es que llegó septiembre y sentí que quería volver a retomar mis proyectos, volver a hacer cosas. Ya os hablaré de estos proyectos algo más adelante cuando ya los tenga más avanzados y podáis (espero) disfrutar mejor de ellos. 

Y más allá de mis nuevas energías renovadas, también me han sucedido varias cosas. Me llamaron del SEPE para hacer un curso online de Prevención de Riesgos Laborales y ahí he estado un par de semanas concentrada con él para enviar cuanto antes los exámenes. Ahora estoy esperando los resultados, a ver si me mandan el título y bueno, así tengo algo más que añadir al CV. No sé si habréis visto la película de El bibliotecario (es algo malilla, pero está entretenida), pero a este paso me voy a acabar pareciendo al protagonista... Por otro lado, fui a revisión por lo del tratamiento y tengo que celebrar que me lo han suspendido durante seis meses para ver cómo reacciono y cómo va mi hígado. A la vuelta de esos seis meses me esperan más pruebas, pero por lo menos estos meses podré descansar, sobre todo mi estómago podrá recuperarse algo.

El jueves 14 de septiembre, el Sr. Invierno y yo fuimos al cine Capitol para poder ver en pantalla grande (atención, atención) Akira, la mítica película de Katsuhiro Otomo. Recuerdo haberla visto hace muchísimos años que me dejaron algunas escenas de la película grabadas en la memoria, y fue una auténtica delicia poder verla de nuevo en grande y en versión original subtitulada. Salimos encantados de allí.

Me he dejado para el final lo más importante y maravilloso que me ha pasado este septiembre, y tiene todo que ver con esta foto:


Aprovechando que el Sr. Invierno tenía vacaciones nos fuimos de viaje... ¡a Roma! Y me vais a perdonar, pero las siguientes entradas que haga en el blog van a ser sobre este viaje. Sinceramente, aún no me creo que haya estado en Roma, lo siento casi más como un sueño que como un recuerdo. Pero he estado allí, el Sr. Invierno puede dar fe de ello, las fotos que he hecho dan fe de ello, los billetes de avión dan fe de ello, así que solo puedo creer que realmente pisé el mismo suelo que vio surgir a emperadores y papas, y dar las gracias por haber podido hacerlo.

* * * * *

Pero ya toca volver a esta rutina sin rutina, y después de haber descansado (porque nos pateamos Roma bien pateada), me estoy volviendo a centrar en mis proyectos y también en mis redes sociales. Las quiero desarrollar mejor y por eso he estado pensando en separarlas y hacerlas temáticas, para no compartir lo mismo en tres sitios distintos. Así que al final las he organizado de esta forma:
  • Facebook: Aquí compartiré sobre todo imágenes y textos de temática pagana, brujeril, chamánica y druídica, es decir, mi lado más espiritual.
  • Twitter: Lo dejaré para mi vena más friki, en especial, cosas de videojuegos, y también para compartir noticias de historia, o cualquier cosa que se me cruce por la pantalla y tenga que compartirla.
  • Instagram: Por aquí compartiré imágenes de mi día a día, no tendrá ninguna temática en especial, salvo mostrar pequeños pedacitos de mi vida.
Y dicho esto, sed bienvenidos a mis espacios si nos encontramos en estos días por allí ^^. Me resta pediros perdón si esta entrada ha quedado un poco caótica, pero mi mente aún sigue paseando por la arena del Coliseo y todavía tiene para rato. ¿Y vosotros? ¿Cómo ha sido vuestro septiembre? Que tengáis un feliz fin de septiembre y gracias por todo, por estar aquí, por vuestros correos y mensajes, por apoyarme aun cuando no veía nada que mereciera la pena apoyar, por todo.

Gracias por leer,
greetings from the coffin

2017/08/31

Visita a la Villa Romana de Almenara-Puras

"Están locos estos romanos"
~Toda la aldea de irreductibles galos

Cerca del conocido emplazamiento de Olmedo (por aquello del caballero) en Valladolid se encuentra el pueblo de Almenara, en cuyos alrededores se sitúa el conjunto museístico de Almenara-Puras. Y digo museístico porque está formado por los siguientes espacios: el Museo de las Villas Romanas, una recreación a menor escala de una villa bajoimperial, un parque temático para los más pequeños, y la Villa Romana de Almenara-Puras, que es de la que os quiero hablar hoy.

La verdad es que el museo está bastante bien, ofrece una magnífica información de lo que era la vida en estas villas a través de maquetas, audiovisuales. paneles explicativos, dioramas y piezas (tanto originales como reproducciones) que nos ayudan a entender mejor el desarrollo de la vida en estas viviendas rústicas. Como siempre no pude evitar pasarme más rato en la zona en la que hablaban sobre el mundo religioso y el mundo funerario (y hacer las respectivas fotos de lápidas e inscripciones funerarias).

La recreación de la villa bajoimperial es visitable, pero solo se puede hacer con visita guiada y en el turno de tarde (que es cuando fui a verla), la visita era demasiado tarde y no nos quedamos a ella. Al fin y al cabo, lo que más me importaba era ver la villa real, los restos arqueológicos en sí, y mi padre y yo pudimos disfrutarlo completamente solos.

Es una villa enorme y está muy bien conservada. Principalmente lo que mejor se puede apreciar (o casi lo único que se puede apreciar) es la planta de la villa y los mosaicos con los que decoraban los suelos. Y para ello se ha construido una pasarela que hace el recorrido sin ser invasivo con el yacimiento. Sobre la villa en sí, decir que es de época bajoimperial ya que se construyó en el siglo IV y estuvo habitada hasta el siglo siguiente. Lo que más nos sorprendió es que estuviera emplazada en mitad de la nada, porque realmente no hay nada relativamente cerca, incluso el pueblo al que pertenece (Almenara) está algo lejos. Más tarde leímos que pudo estar conectada a alguna vía secundaria que recorriera la zona.

Aquí os dejo un plano de la villa para que podáis ver la planta:


La villa está articulada en torno a dos patios, a partir de los cuales se extienden salas, salones, comedores y dormitorios. La zona destinada a la servidumbre y a los almacenes se encuentra situada en la parte inferior derecha del plano, mientras que las termas y baños, en la superior. Y ahora os dejo con algunas de las fotos que hice:

Las termas viejas

Habitaciones cercanas a la gloria

Detalle del mosaico de la habitación de la fotografía anterior

Más habitaciones con mosaicos en los suelos

Más habitaciones

Detalle del patio con el vestíbulo al fondo

Salas que comunican los dos patios

Zona de hornos para las habitaciones con ambiente caliente, templado y frío

Mosaico de los peces, al lado de la habitación de ambiente templado (lo que más me maravilló del lugar)

Detalle de los mosaicos en las habitaciones

Salón con mosaico central dedicado a Pegaso
Espero que os haya gustado esta pequeña visita virtual a la villa de Almenara-Puras tanto como yo disfruté caminando por encima de sus restos.

Gracias por leer,
greetings from the coffin

2017/08/09

Poema: A sangre y plumas

(Fuente)

Llenas están 
mis manos de sangre;
las tiñen las alas
que intentan cortarme.

Sus plumas lloran
perlas carmesíes,
y en laberintos agrietados
mis ojos se derriten.

¡Qué pequeña es la caja
en la que intentan meterme!
¡Mis alas no entran!
El vuelo no emerge...

Dolor, asfixia,
y sangre en las pupilas.
El silencio del derrotado.
La muerte en vida.

Gracias por leer,
greetings from the coffin

2017/08/07

No esperes que te cuente

o esperes que te cuente anécdotas de días en los que no sé cómo acabé despertando donde lo hice, porque no las tengo. No esperes que te cuente historias de mis borracheras, porque no las tengo. No esperes que te cuente trastadas que hice culpando al alcohol y a otros vicios, porque no las tengo. No esperes que te cuente situaciones en las que me reí de otra persona por ser diferente, por estar enferma o por estar en línea directa con mis prejuicios, porque no las tengo. No esperes que te cuente horrores de cuando me dedicaba a molestar a los animales por placer, porque no los tengo. No esperes que te cuente mis salidas a discotecas en las que trataba a la gente con absoluta falta de empatía y con un completo egoísmo, porque no las tengo. No esperes que te cuente de mis bailes en sitios abarrotados al son de música misógina, porque no los tengo. No esperes que te cuente de las tardes que malamente las llaman "de chicas", porque no las tengo. No esperes que te cuente sobre el coche de mis sueños, porque no lo tengo. No esperes que te cuente que mi deseo es colocarme en cualquier empresa para ganar dinero a toda costa, porque no lo tengo...


Pero siéntate a mi lado, al fuego de la luz de Luna Llena, y te hablaré. Te hablaré de la belleza de perderse en el universo de los ojos de un animal. Te hablaré de la danza salvaje que invade mi cuerpo cuando la plena Luna me baña con su esplendor. Te hablaré de los abrazos gentiles que nos regalan nuestros hermanos árboles. Te hablaré de las melodías con las que se despiertan las plantas, y con las que se acuestan las flores. Te hablaré del jugueteo del viento cuando nos susurra mensajes de la Gran Madre. Te hablaré de las vidas que se esconden detrás de cada carta del oráculo. Te hablaré de ancestros, y de antepasados, y de los hombres que vivían en armonía con el Gran Espíritu. Te hablaré de la magia de las piedras, de los poderes de los cristales. 

Siéntate a mi lado y te hablaré de las sabias palabras de quienes sabían que la Naturaleza jamás tendría dueño. Te hablaré de la tierra natural y su ausencia de fronteras. Te hablaré de qué se siente cuando la Diosa te abraza. Te hablaré de la divinidad que hay en ti, y también en el resto de las cosas. Te hablaré del misterio de la Luna, que permanece oculto en cada mujer. Te hablaré de las energías que nutren mi cuerpo y de los animales de poder que nutren mi espíritu. Te hablaré de búsquedas y encuentros, de viajes astrales y viajes interiores. Te hablaré del cuidado de las palabras, porque ellas nos permiten ser quienes somos.

Siéntate a mi lado y te hablaré de las lágrimas con las que nos bañan el Cielo y la Tierra. Te hablaré del sabor de la victoria cuando batallas contra tus dos lobos internos. Te hablaré de lo que se siente al ser derrotado, y de lo que se aprende al ser derrotado. Te hablaré de la firmeza con la que das los pasos cuando te sabes en el camino correcto. Te hablaré de que aquí no existe la soledad, aunque camines solo. Te hablaré de las formas en que la Diosa se manifiesta y te abraza el corazón. Te hablaré de plantas y animales, de vientos y árboles, y del consejo que puedes tomar de ellos. Te hablaré del tarot y de sus secretos. Te hablaré de los sueños, de aquellos que ocurren con los ojos cerrados y de los que suceden estando despiertos. Te hablaré de los senderos de la bruja, y las visiones de la chamana.

Siéntate a mi lado y te hablaré. De todo esto y más. Tú eliges. 

Gracias por leer,
greetings from the coffin

2017/07/13

Videojuegos: Dear Esther. Landmark Edition


Ficha del juego


Título: Dear Esther. Landmark Edition
Compañía: The Chinese Room
Fecha de lanzamiento: 14 de Febrero de 2012
Plataformas disponibles / Jugada: PC, Xbox One, Play Station 4
Género: First person walker
Idiomas / Subtítulos: Inglés / Castellano
Jugadores: 1


La culpa es de Half Life 2


Dear Esther aparecía por primera vez en el 2008 como un mod del videojuego Half Life 2, pero rápidamente se ganó su propia personalidad y tras varios remakes hemos terminado teniendo la edición completa e independiente que podemos disfrutar. No hace falta haber jugado a Half Life 2 para entender lo que sucede en este juego.

Y digo juego, con todas sus letras. Hay un debate sobre si debe ser considerado videojuego o no. Para mí sí lo es. ¿Por qué? Porque si hubieran querido contar solo una historia, podrían haberlo hecho en forma de película, libro, novela visual o lo que sea, que medios haylos. Sin embargo, lo han hecho en forma de juego porque el grado de inmersión jugador-juego es mayor, y en una historia como la que cuenta Dear Esther, se agradece poder sentirla en primera persona.

Bien es cierto que la mecánica de juego queda reducida a lo simple. Lo único que tenemos que hacer es caminar y mirar. Ni siquiera podemos correr, lo cual es un detalle que conjuga perfectamente con el ritmo de la historia. Si corremos nos precipitamos, y si nos precipitamos, nos perdemos lo matices. Al margen del joystick para caminar, el resto de botones nos permiten hacer zoom para disfrutar más de los detalles y las sorpresas que se esconden.


Una isla con forma de mujer


Pero ¿de qué va Dear Esther? ¿Cuál es el objetivo del juego? Sin introducción, sin identidad, aparecemos de repente ante la casita del faro en una isla que después descubriremos que forma parte de las Hébridas. Pero los caminos se abren ante nuestros pies y tenemos cuatro capítulos para explorar los distintos paisajes que nos ofrece esta isla.

Sin embargo, hay un punto que siempre permanece presente y que de una forma u otra parece atraernos. Se trata de la luz roja que forma parte de la antena de radio y que acaba convirtiéndose en el punto final de nuestro destino (o no). Todos los pasos nos conducen a ella, todos los caminos terminan en ella.

Esta isla es más que un mero escenario, igual que sucede en Bioshock con la ciudad de Rapture, la isla de Dear Esther es el auténtico personaje protagonista y todos sus misterios son revelados a través de voice-over que vamos activando a medida que la exploramos. Estos voice-over están relatados en forma de fragmentos aleatorios de cartas destinados a una tal Esther (de ahí el título del juego).

Esos fragmentos nos van hablando de cuatro personajes que guardan cierta relación con la isla, que han dejado su huella en la isla. Un isla que en un momento dado (no voy a decir cuando para que lo descubran ustedes) nos muestra la bella silueta de una mujer recostada. Una isla con frases, con dibujos que recuerdan a células, con fórmulas químicas pintadas en las paredes de las casas derruidas o en el interior de las cuevas. Una isla que al observar atentamente su superficie, el suelo que hay debajo de la vegetación muestra su auténtica naturaleza corrupta, su podredumbre. Una isla aparentemente desierta, pero llena de velas encendidas, de pequeños santuarios. ¿Quién mantiene esas velas encendidas? ¿Quién realizó esas extrañas pintadas? ¿Quién escribió las inquietantes frases que acompañan nuestra ascensión?


¿Serán los fantasmas?


Porque Dear Esther es una historia de fantasmas. La isla es una isla llena de misteriosos personajes sin rostro que deambulan, nos acompañan y desaparecen cuanto más nos acercamos.

Recuerdo el primer fantasma que vi la primera vez que jugué a este juego. Iba caminando tranquilamente por el capítulo 4 (sí, toda la isla llena de fantasmas y el primero que veo está en el capítulo 4) y a lo lejos vi como una sombra, al lado de una vela en lo alto de la colina. Y pensé que por fin me iba a encontrar con alguien, quizá algún personaje que aparecía en los fragmentos. Pero al llegar a la colina, no había nadie.

Después supe que había más fantasmas y ahora, cada vez que recorro la isla me entretengo buscándolos. Son fantasmas muy sugerentes, su sola presencia nos susurra, nos hace preguntarnos ¿quiénes son?, ¿desde cuándo llevan aquí?, ¿qué pasado ocultan?, ¿por qué están atrapados en esta isla?

Otra vez la isla. Siempre se vuelve a la isla. A sus costas, a sus colinas, a sus cuevas, a sus entrañas, y a todos aquellos escenarios que a medida que recorremos, nos encaminan hacia la pregunta correcta: no hay que preguntarse qué es esa isla o dónde se encuentra; la pregunta correcta es ¿quién es esa isla?


Palabra, melodía, paisaje


La grandeza de este juego reside en la perfecta armonía que existe entre el texto, la imagen y la música. A lo largo de nuestro viaje por la isla se repite la misma expresión: "Querida Esther" que viene acompañadas de pequeños fragmentos inconexos en los que vamos descubriendo quién fue Esther y qué es lo que le sucedió, por qué alguien se ha tomado la molestia de escribirle dichas cartas.

Para mí una de las cosas más bonitas de Dear Esther es el lenguaje que emplea, es un lenguaje poético, metafórico, casi onírico. Es un lenguaje que nos cuenta las historias de esos personajes sobre los que gira cada capítulo sin dejarnos nada en claro, de forma aleatoria, y eso nos hace involucrarnos y tratar de desentrañar por nosotros mismos todos los misterios que encierran esta isla.

Y a eso se añade la parte musical. La música de Dear Esther no está hecha para que sirva como un mero acompañamiento (como pasa por ejemplo en el Diablo III). Es una banda sonora de melodías y silencios. La música suena en momentos puntuales para evocar en el jugador una serie de sentimientos, pero también suena el silencio para que el jugador se deje llevar por el sonido ambiental de la isla y genere sus propios sentimientos para con la historia.

Texto y música resuenan en el mejor escenario posible. Es un paisaje sencillo, como han podido ver en las imágenes que acompañan esta entrada. Pero es esa sencillez la que dota a cada paisaje de la personalidad que necesita para la historia. Una de las partes más increíbles es ver cómo el escenario, cómo cada parte de la isla que recorremos en los distintos capítulos tiene su propia personalidad, su propia luz, sus propios colores, sus propios altibajos, y ¿por qué no decirlo? Su propia locura.

Podemos leer las cartas al margen del paisaje y la música, y estará bien. Podemos escuchar la banda sonora sin tener en cuenta el texto o el paisaje, y estará bien. Podemos buscar imágenes de la isla, ignorando la parte acústica, y estará bien. Pero si disfrutamos de las tres partes en su conjunto, la experiencia será sublime.


Querida Esther


Aunque me duela decirlo, creo que este es un juego que no todo el mundo será capaz de disfrutar. Todo depende el tipo de juego que más les guste. Personalmente, me gustan mucho las aventuras, y no me importa que se prime la historia sobre las mecánicas de juego. Además siempre me han gustado las historias de redención, y me parece que este es un juego sobre la redención. Independientemente de la interpretación que se le pueda dar a la historia o lo que haya pasado.

A mí me cautivó desde la primera vez que lo jugué. Fueron dos de las mejores horas de mi vida (que es lo que dura el juego, más o menos), y creo que una de las razones fue la sensación que me transmitía de que a pesar de ser yo quien tenía el mando, quien estaba jugando al juego, era en realidad la isla la que esta jugando conmigo.

Y si ahora que he dicho que el juego dura unas dos horas (aproximadamente se tarda una media hora en recorrer cada capítulo), alguien piensa que qué poco, que no se preocupe. Todos los detalles de la isla y del texto están pensados para que salgan de forma aleatoria y así se vive una experiencia distinta en cada partida. Además, una vez se terminan los créditos, tanto la isla como nosotros sabemos que vamos a volver, como uno más de los fantasmas allí atrapados...

Con esta reseña he intentado hacerle justicia a la calidad de Dear Esther, y espero que les haya gustado y se animen a probarlo. Les dejo con una de mis frases favoritas del juego:

"De esta infección, esperanza. De esta isla, vuelo. De esta aflicción, amor."

Gracias por leer,
greetings from the coffin

2017/07/08

Música de indios nativos americanos

"Eleva tus plegarias al cuervo.
Al cuervo que es,
al cuervo que fue,
y al cuervo que siempre será"
~ De los koyukon

levaba un tiempo sintiéndome alejada de la Diosa y del mundo natural, apenas podía percibir el murmullo de los árboles, y aunque la lluvia me mojaba igual que antes, ya no sentía su abrazo sobre mi piel. 

Pero estos días he tenido algo de tiempo para mí y he aprovechado para volver a conectar con la Madre Tierra. Por fin vuelvo a sentir la armonía que sintiera antes, la paz que sintiera antes y por fin me veo andando en el camino correcto, el de los Antiguos. 

Aquellos de ustedes que llevan tiempo leyéndome saben de mi pasión por la música, que la música es el oxígeno de mi alma, sin la cual esta se me marchitaría. Y por ello, la música ha desempeñado un papel fundamental en mi proceso de reconexión con la Madre Antigua. Pero no una música cualquiera. Siempre me he sentido muy atraída por los indios nativos americanos, tanto por las culturas precolombinas como por los indios norteamericanos, y su música eleva mi alma y la lleva por otros mundos. Mundos oníricos, mundos pasados, mundos naturales, mundos divinos... Todos aquellos mundos que habitan en este siempre visibles para todo aquel que quiera aprender a mirar.

Y hoy me apetecía compartir con ustedes algunas de las canciones de estos indios americanos que forman parte de mi alma, canciones cuyo eco resuena en mi interior, sanando cada célula, haciendo que cada parte de mi ser se pierda en una danza ritual hasta llegar al fin último del encuentro con la Diosa. Les pido disculpas porque desconozco el origen exacto de cada canción, pero espero que las puedan disfrutar y sentir como yo lo he hecho.

Tatanka

Ananau

Ly-O-Lay Aleloya

Heya Heya

Yeha Noha

Gracias por leer (y escuchar),
greetings from the coffin

2017/06/30

Psicopompos: La diosa maya Ixtab

entro de la mitología de la muerte, la figura del psicopompos juega un papel esencial. Con este término griego se designa al personaje encargado del transporte y acompañamiento de las almas de fallecidos hasta su lugar de reposo en el Más Allá. Me gustaría hacer un recorrido con ustedes por estas figuras y hoy quería empezar por la diosa del panteón maya, Ixtab.

Ixtab, además de ejercer como psicopompos, es también  la diosa del suicidio y los suicidas. ¿Y esto por qué? Bien, contrariamente al pensamiento que se desprende del Cristianismo y otras religiones en las que el suicidio, entendido como rechazo de la vida regalada por Dios, en el que el suicidio se considera un pecado atroz, en la mentalidad maya aquellos que se suicidaban despertaban un gran respeto y admiración entre los suyos.

Por eso tenían su propia diosa, Ixtab, quien aparece mencionada por primera vez en el Códice de Dresde, un manuscrito creado entre el 1200 y el 1250, y adquirido para la biblioteca de la corte de Dresde en 1739. Sin embargo, habría que esperar un siglo más para poder identificar la información que se incluía en el manuscrito.

Diosa Ixtab, lámina 56, registro 2, Códice de Dresde
En este manuscrito, la diosa Ixtab aparece con los siguientes atributos: en primer lugar vemos que cuelga de una cuerda, de una horca, de ahí que los suicidas que elegían su muerte a través del ahorcamiento se encontraran entre sus favoritos. Asimismo, aparece con los ojos cerrados, como medio de simbolizar la muerte; y por último, en la mejilla muestra un círculo negro con el que se pretendía mostrar la descomposición de la carne tras la muerte.

Al margen de estos atributos como diosa del suicidio, tenía una faceta como diosa joven y bella. Su mayor entretenimiento era atraer a los hombres a la selva, donde los seducía y hechizaba hasta que se desvanecía. Raramente conseguían los hombres escapar de la selva, y aquellos que lo hacían se volvían locos suspirando por el amor de Ixtab.

No solo los suicidas y los hombres llamaban su atención, también todos aquellos que tenían una muerte violenta: a través del sacrificio, los que morían en la batalla, las mujeres que fallecían en el parto, y aquellos que eran víctimas de incendios e inundaciones. Todos estos muertos tenían el premio de acceder directamente a los reinos celestiales paradisíacos que se hallaban en la copa del Árbol del Mundo, Yaxchè. 

Detalle de la diosa Ixtab en el Códice de Dresde
La diosa Ixtab era la encargada de guiar sus almas desde el momento en que se produce el fallecimiento y distribuirlas en los distintos niveles existentes según el tipo de muerte violenta que hubieran sufrido. Y una vez allí, la misma diosa Ixtab se encargaba de darles de comer y de beber mientras descansaban a la sombra del árbol Yaxchè.

Gracias por leer,
greetings from the coffin

Referencias bibliográficas:
  • Struik Publishers (2006), Mythology: myths, legends and fantasies, South Africa, Struik
  • Códice de Dresde

2017/06/19

Videojuegos: The Last of Us. Remasterizado


Ficha del juego


Título: The Last of Us. Remastered
Compañía: Naughty Dog
Fecha de lanzamiento: 14 de junio de 2013. Remasterización: 30 de julio de 2014
Plataformas disponibles / Jugada: Play Station 3, Play Station 4
Género: Survival horror, Shooter en 3ª persona, acción-aventura
Idioma / Subtítulos: Castellano / Castellano
Jugadores: 1 / Modo multijugador
Sitio web



Primero fueron los Cooper

La historia nos lleva en primer lugar a Austin, Texas. En una casa a las afueras de la ciudad vive Joel, nuestro protagonista, con su hija Sarah. Todo parece ir tranquilo hasta que empiezan a escucharse gritos, ruidos y explosiones cada vez más cerca de la casa. Las noticias hablan de una pandemia, algún tipo de virus (una mutación del hongo Cordyceps) que está convirtiendo a las personas en una especie de monstruos caníbales. Este mismo virus afecta a los vecinos de Joel y Sarah, los Cooper y son atacados en su propia casa viéndose obligados a huir.

Por suerte, nada más escapar se encuentran con el hermano pequeño de Joel, Tommy, que temiendo lo peor había ido a buscarles. A partir de aquí inician su camino hacia la ciudad en el que se encontrarán con todo tipo de escenas, cada vez más horribles y angustiantes conforme se expande el virus. Poco después, sufrirán un accidente de coche y se verán obligados a continuar a pie tratando de llegar a una zona segura, mientras escuchamos los gritos y jadeos de los infectados que intentan darnos caza. Hasta que se produce lo peor, se ha establecido una zona de cuarentena y todas las salidas están bloqueadas por el ejército.


20 años después...

Han pasado 20 años desde la aparición de la pandemia y la mayoría de los supervivientes viven en zonas de cuarentena controladas bajo ley marcial por el ejército. Los bienes empiezan a escasear y no han tardado en salir grupos dedicados al contrabando o incluso grupos de resistencia que batallan a su manera contra el virus. El más importante de estos grupos es el de los Luciérnagas. 

Uno de esos supervivientes es nuestro Joel, que ahora vive en Boston y se dedica al contrabando junto a su compañera Tess. En una de nuestras escapadas para trapichear, los Luciérnagas se ponen en contacto con nosotros para que llevemos a una chica a un punto de recogida. La chica se llama Ellie, y los Luciérnagas creen que es de vital importancia para la curación del virus. Pero al final las cosas no salen como estaban previstas y Joel terminará viéndose obligado a recorrer medio Estados Unidos con Ellie para llevarla a la sede de los Luciérnagas donde podrán investigarla.

Así, a lo largo de diversos episodios iremos viajando de Boston a Lincoln, de Lincoln a Pittsburgh, de Pittsburgh al Condado de Jackson, después pasaremos una larga temporada en Colorado hasta acabar en Salt Lake City (o no). Una de las cosas que están muy cuidadas en el juego es el paso de las estaciones. Empezamos en verano, y a medida que va pasando el tiempo, viajamos de una ciudad a otra, y se acerca el frío, la ropa de nuestros protagonistas también va cambiando. Parece algo obvio, pero no siempre ha sido este un detalle al que se le prestara mucha atención en los videojuegos.


Los estadios del virus

El virus tiene dos formas principales de transmitirse: bien a través de fluidos corporales (en el juego suele abundar los mordiscos) o bien por unas esporas que se desprenden de los cadáveres de los infectados. Por eso uno de los elementos imprescindibles de nuestro protagonista es su máscara.

Dependiendo del tiempo que una persona pase en contacto con el virus, irá sufriendo cada vez más mutaciones que para nosotros equivaldrá a más dificultades a la hora de matarlos. Los dos primeros estadios, conocidos como corredores y acosadores, son los más sencillos de matar e incluso podremos usar armas blancas para acabar con ellos. El siguiente estadio es el de los chasqueadores, una mutación en la que se les abre el cráneo y les sale como un hongo por esa parte que les deja ciegos. Los chasqueadores se guían por el sonido, por ello lo mejor es intentar pasar sin hacer ningún ruido o acercarse a ellos sigilosamente para acabar con ellos por la espalda. Si no es posible, es recomendable tener un buen puñado de dagas por si se acercan a nosotros peligrosamente. El último estadio es el de los hinchados, bestias enormes completamente mutadas recubiertas con placas de hongos. Con estos gasté muchos cócteles molotov y lanzallamas, pero es que es la mejor forma de acabar con ellos.

Como ya se habrán dado cuenta, para enfrentarnos a estas criaturas contamos con un arsenal bastante interesante: armas blancas, armas de fuego de corto y largo alcance, y otras armas arrojadizas como los cócteles molotov o bombas caseras con metralla. Todas estas armas las podremos ir modificando en diferentes mesas que encontraremos distribuidas en los diversos escenarios. Y yo no quiero decir nada, pero teman lo que venga si se encuentran una mesa de estas.


¿Y ustedes? ¿Cómo reaccionarían?

Para mí, una de las cosas que convierten a The Last of Us en un juego increíble, además de su jugabilidad, sus gráficos, su banda sonora y otros detalles, es su historia. Me parece brutal su capacidad de convertir algo que puede no ser muy original -un virus se expande y convierte a casi todo el mundo en una especie de zombi, mientras los pocos supervivientes que quedan hacen todo lo posible por durar un día más-, en una historia única, brutal, despiadada y sobre todo, que no deja indiferente al jugador. 

Y creo además, que todo ello lo logra con dos matices. Por un lado, la relación que surge entre Joel y Ellie. Joel es la perfecta definición del anti-héroe y Ellie es una joven que tiene mucha carga emocional a sus espaldas y esta aventura la llevará más allá de sus límites. Son dos personalidades que chocan entre sí porque cada uno carga con sus heridas, y es ese miedo el que les llevará a vivir distintas situaciones.

Y por otro lado, el matiz que me parece más increíble y el que más me ha gustado. A lo largo de su viaje Joel y Ellie se encuentran con todo tipo de individuos. A veces no solo tienen que enfrentarse a los infectados, otras deberán luchar contra las personas que aprovechando la situación de la pandemia han dejado salir a la luz sus perversiones más horribles. Y para mí es aquí donde está la grandeza del juego, cómo a través de cada encuentro de nuestros protagonistas con otros personajes exploran las distintas reacciones que pueden tener los seres humanos ante semejante situación: desde el lobo solitario, hasta los que se juntan y se organizan para intentar sobrevivir de la mejor manera posible; desde el muchacho que huye con su hermano pequeño e intenta protegerlo, hasta el grupo que comete las mayores atrocidades con todo aquel que se cruza.

Estos encuentros son la clave de la historia, ya que representan los momentos más dramáticos y son los que influirán de forma significativa en la relación entre Joel y Ellie, y en nuestros propios sentimientos como jugadores.


Left behind

La edición remasterizada cuenta además con un DLC llamado Left Behind en el que profundizamos un poco en el pasado de Ellie, mientras superamos una parte de la historia principal que habíamos pasado por alto en el juego. A lo largo de la historia principal manejamos principalmente a Joel, pero hay un momento en el que podremos manejar a Ellie. El DLC nos permite manejar durante más tiempo en los encuentros que tienen en el centro comercial de Colorado. 

Mientras ayudamos a Ellie a lo largo del centro comercial, ella rememora la aventura que había vivido con su amiga Riley tres semanas antes de que empiece la historia principal, que, curiosamente, también se desarrolla en otro centro comercial. Este DLC será clave para entender cómo Ellie llega a convertirse en una pieza fundamental para la curación del virus.


Últimas reflexiones

Hay juegos que se hacen para el disfrute y la relajación de los jugadores. Pero hay otros que se hacen para remover algo en aquel que se atreve a jugarlos. The Last of Us es uno de estos juegos. Es un juego que engancha, porque los personajes son muy atractivos y siempre queremos saber qué es lo siguiente qué les sucede. Pero además es un juego con la suficiente carga emocional como para no dejar indiferente. Personalmente, hay uno de los escenarios que más me impactó. No quiero revelarlo para no destrozar ninguna parte de la historia, pero recuerdo que para mí fue uno de los momentos más duros de la historia, y a la vez fue uno de los momentos por los que mereció haberlo jugado.

Ojalá se animen a jugarlo si no lo han hecho ya, pero dense prisa que no queda mucho para que salga la segunda parte. Y si lo han hecho ya, cuénteme aquello que más les llamara la atención.

Gracias por leer,
greetings from the coffin

2017/06/12

Mi primera experiencia en una Escape Room

"Datos, datos, datos.
No puedo fabricar ladrillos
sin arcilla"
~ Sherlock Holmes

ace algunos miércoles el Señor Invierno y yo nos animamos a probar una de Escape Room. Para aquellos de ustedes que no sepan de qué trata este juego, la escape room consiste en que se nos encierra en una habitación misteriosa, con un montón de enigmas y pistas, y disponemos de 60 minutos para resolver todos los puzzles y lograr escapar de la habitación.

La experiencia que probamos es la que organiza la empresa The X-Door, que en Madrid se encuentra en la calle Gran Vía, número 16, al lado de la tienda Ale-Hop y por si tienen más interés en ella, en este enlace les llevo a su página web.

Lo que tuvimos que hacer fue reservar la sesión, porque tienen unos horarios muy limitados, pero tampoco tuvimos muchos problemas ya que la reserva la hicimos ese mismo miércoles. Teníamos la sesión a las 17:45 y cuando llegamos allí nos recibió una mujer muy maja que nos explicó las normas del asunto. Íbamos a estar encerrados en una habitación, donde había determinados objetos que estaban marcados con una cinta para saber que allí no había nada y no había que tocarlos; tendríamos una hora para lograr escapar de la sala (no sé qué pasaría si no llegáramos a lograrlo, quizá empezaría a inundarse la habitación o a llenarse de arena XD); y estaríamos todo el tiempo vigilados por si nos atascábamos en algún puzzle para que nos pudieran mandar las pistas a través de un televisor que hay en la habitación o de un teléfono, si el bloqueo es mayor.

La verdad es que lo primero que pensé en cuanto nos encerraron en la habitación es que iba a estar al menos 10 de esos 60 minutos mirando la habitación con los ojos iluminados. Estaba decorada de tal forma que lo primero en lo que pensé fue en Sherlock Holmes, parecía el despacho de algún investigador o detective del siglo XIX y como estas cosas me gustan y me pierden bastante estaba realmente emocionada. No les voy a contar nada sobre la habitación y sobre en qué consistía cada enigma, pero baste decir que había muchos códigos y muchas llaves.

Aquellos de ustedes que me llevan leyendo desde hace más tiempo saben de mi pasión por los juegos de buscar objetos ocultos, así que aquí me sentía como si un juego de estos hubiera salido del mundo virtual al mundo real. Lo estuve disfrutando como una niña pequeña, como si estuviera en la novela de El código Da Vinci, que para mí uno de sus encantos (si no el mayor) es precisamente todo lo de los enigmas, ir de un puzzle a otro, de una pista a otra. Pues bien en una escape room somos nosotros los protagonistas, los que tenemos que jugar con nuestro ingenio para lograr escapar de la habitación antes de que se acabe el tiempo.

Si tuviera que señalar un aspecto negativo, que tampoco es negativo sino que depende de la reacción de cada persona, es que dejaban muy poco tiempo para pensar. Enseguida en cuanto nos bloqueábamos un poco, ya nos estaban dejando las pistas en las pantallas. Y es como "lo agradezco, pero también quiero pensar por mí misma, aunque en vez de 2 minutos tarde 7". Pero tampoco es algo de vital importancia.

En cualquier caso, mi novio y yo quedamos encantados con la experiencia, y me encantó ver cómo lo que no descubría uno, lo descubría el otro... Somos un muy buen equipo, la verdad, y seguro que en cuanto se presente la ocasión nos volveremos a hacer una Escape Room. Lo que sí hemos estado viendo es que hay experiencias como esta que es sin historia, no hay nada que descubrir, solo hay que escapar de la habitación. Pero hay otras sesiones que sí incluyen actores y hay que resolver un misterio, y esas también me atraen bastante. 

Fue una experiencia increíble de la que salimos muy emocionados y la recomiendo a todo el que le gusten estas cosas de misterios, enigmas, pistas, puzzles porque seguro que la va a disfrutar muy mucho.

Gracias por leer,
greetings from the coffin

2017/06/05

Mis ocho melodías favoritas de Harry Potter

"¡Ah la música! ¡Una magia
más allá de todo lo que
hacemos aquí!"
~ Albus Dumbledore

oy dedico una nueva entrada a hablar de Harry Potter. Sinceramente, creo que a este paso voy a tener que hacerle una sección exclusiva en la parte superior del blog. Pero qué le voy a hacer, si después de 19 años desde que empezara a leerlo aún me sigue maravillando como el primer día...

Para mí uno de los mayores aciertos de llevar los libros a la gran pantalla fue sin duda la banda sonora. Aunque la escuchen sin ver las películas, tiene la capacidad de recrear ese entorno mágico del mundo de Harry Potter. Y una de las cosas que más me gusta hacer es releer y releer y releer las novelas escuchando la música de fondo.

Por eso hoy quería hablarles de cuáles son mis piezas favoritas de cada película. La verdad es que mientras estaba apuntando me ha salido una lista bastante larga, pero la he reducido a una pieza por película. Curiosamente, si bien es cierto que John Williams fue el creador del tema clásico de Harry Potter, soy más fan de las últimas bandas sonoras, quizá por volverse más oscuras o por desprender más carga emocional. En cualquier caso, aquí les dejo mis ocho favoritas. Siéntense y déjense embriagar por la magia de la música:

Harry Potter y la Piedra Filosofal - Hedwig's Theme - John Williams

Harry Potter y la Cámara Secreta - The Duelling Club - John Williams

Harry Potter y el Prisionero de Azkaban - A Window to the Past - John Williams

Harry Potter y el Cáliz de Fuego - Harry in Winter - Patrick Doyle

Harry Potter y la Orden del Fénix - A Journey to Hogwarts - Nicholas Hooper

Harry Potter y el Misterio del Príncipe - Dumbledore's Farewell - Nicholas Hooper (aquí tengo que decir que antes cuando estaba escuchándola me ha recordado mucho a Penny Dreadful, y la verdad creo que encajaría perfectamente en la banda sonora de la serie XD).

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte Pt. 1 - Godric Hollow's Graveyard - Alexandre Desplat

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte Pt. 2 - Lily's Theme - Alexandre Desplat

Se me han quedado algunas muy buenas en la lista, pero he puesto las que más me emocionaron y me emocionan. Espero que les guste y que se animen a compartir sus piezas favoritas de Harry Potter ^^.

Gracias por leer,
greetings from the coffin

2017/05/27

Cuando el NO deja de ser NO

iempre he dicho que todo comenzó cuando tenía 17 años, pero es mentira. La primera vez que me sucedió debía de estar en Segundo o Tercero de la ESO. No sé si fue por alguna emergencia o por un simulacro de emergencia, el caso es que nos juntamos muchas personas en el vestíbulo del instituto y en un momento dado sentí que alguien me agarraba el culo. Al darme la vuelta no pude distinguir quien había sido, pero fue un momento horrible que me alteró muchísimo.

A los 17 años, en el fin de semana que abría las vacaciones de Semana Santa tuve una cita con chico que era algún año mayor que yo. Todo parecía ir bien y empezamos a besarnos. No estaba preparada para nada más, y a pesar de todas las veces que dije que no, él empezó a tocarme. "Tuve la suerte" de que paró, así que recogí mis cosas y marché corriendo a casa, a encerrarme en mi habitación para romper a llorar. Recuerdo que sentía que me quemaba la piel que él me había tocado, y la suciedad. Me sentía sucia, y lo único en lo que pensaba era en arrancarme la piel donde aún seguían sus huellas... Desde entonces me es imposible llevar bien el hecho de que la gente me toque, en especial los hombres.

Poco antes de entrar en la universidad, cuando estaba disfrutando de mi verano en casa con la Play y un Final Fantasy (creo que el IV), empecé a recibir llamadas soeces de números desconocidos. Muchos terminaban enfadándose conmigo o incluso insultándome. Hasta que "tuve la suerte" de que uno de aquellos hombres se pusiera a hablar conmigo tranquilamente y me explicara la situación: alguien se había hecho pasar por mí en un chat de citas sexuales y estaba dando mi teléfono. Nunca supe quién lo hizo.

Después de entrar en la universidad, mientras hacía la carrera empecé a trabajar en un cine. Me llevaba muy bien con los chicos que trabajaban allí, en especial con uno, parecíamos tener buena química. Así que, a pesar de mi trauma me decidí a animarme. Y un domingo, a la salida del curro, me acompañó un rato y terminó besándome. El fin de semana siguiente me ignoró por completo, como si nada hubiese pasado. Cuando hablé con él, me dijo que lo hizo porque le apetecía pero no quería nada más. Y mi trauma crecía a medida que mi confianza en los hombre volvía a hacerse pequeñita.

Seguía en la carrera, y un verano un colega y yo nos apuntamos a un grupo que organizaba la Comunidad de Madrid para hacer excavaciones arqueológicas. Parecía algo tipo granja-escuela pero con arqueología de por medio. El lugar en que dormíamos era un terreno cerrado y preparado para acampar, teníamos palés con una lona a dos aguas y colchones finitos. En nuestra tienda dormíamos mi colega, otra chica que se nos hizo muy amiga y yo. Una de las últimas noches, los monitores que nos dirigían hicieron una fiesta de despedida a la que también se sumaron los monitores del lugar en el que dormíamos. Uno de ellos empezó a besarme. El quería acostarse conmigo y yo no tenía la más mínima intención. Así que después de la fiesta y a pesar de su insistencia conseguí irme a dormir tranquila. Tranquila hasta que desperté sobresaltada porque este mismo individuo estaba intentando meterse en mi saco de dormir en modo sigiloso. Menos mal que tengo el sueño ligero y me despierto con cualquier cosa, porque me aterra pensar qué habría podido pasar si no...

Tiempo después entró en el cine un chico nuevo, y empezó a gustarme. En una cena de Navidad que organizamos en casa de uno de los jefes, aprovechamos para conocernos mejor. Pero a esa cena también acudió un amigo de un compañero del cine. El amigo tenía pinta de beberse de todo y meterse de todo, es de la clase de gente que me altera y me pone muy nerviosa, porque tiene una actitud de sobrado. Y en un momento en que nos quedamos él y yo solos, me besó. Sin mediar palabra. Me pasé el resto de la noche huyendo de él.

Volviendo al chico nuevo, poco después empezamos a salir. Pero solo duramos un mes y medio. Resultó que solo había salido conmigo con la intención de despertar los celos de la mujer de quien realmente estaba enamorado. Y mi confianza en los hombres volvió a hacerse añicos.

Y llegó él. Le conocí un verano cuando nos apuntamos a una asignatura de la carrera sobre prácticas de Arqueología. Después de las prácticas seguimos hablando y me empecé a enamorar. Y lo mejor de todo es que le conté casi todos mis traumas (estos retales que hoy estoy compartiendo con ustedes) y aun así, él se enamoró de mí. Por primera vez sentí que podría convertir estas heridas en cicatrices, y que con paciencia y cariño podría superarlo. Sobre todo con paciencia, porque había veces que me costaba mucho soportar que me tocara, pero se me hacía más insoportable la idea de hacerle daño de alguna forma y entonces callaba. Fue pasando el tiempo y llegó a pedirme matrimonio. Le dije que sí sin dudar, y por primera vez, me sentía segura, que no tenía que preocuparme por mis traumas, porque había una persona que quería compartir su vida conmigo y estaría ahí para ayudarme. Pero entonces me dejó. Y una de las razones que me dio (aunque nunca he llegado a entenderlo del todo...) era de índole sexual. Eso fue lo que más me dolió... Ojalá pudiera chasquear los dedos y que de repente desaparecieran todos los traumas, pero lamentablemente no es así, y me vi de nuevo sola, rota, con las heridas abiertas y la piel que quemaba.

Un "amigo" que se erigió sin contar con nadie como mi salvador, se enteró de la ruptura y aprovechó la situación para declararse. Ante mi negativa, se hizo la víctima diciéndome cosas como que él no tenía la culpa del daño que otros me habían hecho, que él estaría aquí siempre para cuidarme, para salvarme de todo mal. Y empezó a acosarme a través del WhatsApp. Por suerte, con el bloqueo de la aplicación terminó por cansarme pero fue un año y medio a intervalos bastante desagradable.

Durante las navidades del 2015 al 2016, primero empezó a hablarme un antiguo compañero del colegio. Era el día de Navidad ya bien entrada la noche. Me dijo que estaba en su casa, solo con su novia que estaba durmiendo en la habitación de al lado. Me dijo que tenían problemas y que no sabía que iba a pasar con su relación. Me dijo que yo le atraía sexualmente y que por qué no iba a su casa en ese momento a -palabras textuales- "echar un polvo sin ningún tipo de compromiso". Creo que puede imaginar mi respuesta.

Poco después un antiguo compañero de la universidad empezó a hablar conmigo. Me dijo que siempre le había gustado, pero como tenía novio no se había atrevido a decirme nada, hasta ahora, que habíamos retomado el contacto. Me habló con unas palabras tan bonitas que me animé a quedar con él. Solo dos veces. Solo dos citas, o dos torturas. Me bastó eso para saber que solo quería acostarse conmigo, que no había nada de amor; y me bastó eso para sentir náuseas por la forma en que me trató y me tocó. Me devolvió a aquel odioso momento de mis 17 años. Y de nuevo, quería arrancarme la piel que él me había tocado.

Y al poco estreché la relación con un chico que había conocido a través del blog. Varios correos amables, nuevas palabras bonitas, y esta vez sí pensé que podríamos vivir una aventura interesante. Y nuevamente me llevé el mazazo. Para él solo era una amiga con derecho a roce cuando a él se le antojara, una muesca más en su cama. Y esta fue la gota que colmó el vaso. Me sentía usada, y ni siquiera las lágrimas conseguían lavar el asco que sentía. Pero también me sentía culpable, ¿qué había en mí que hiciera que los chicos solo que me quisieran para eso y ya?

Y me cerré. Estaba tan cansada de contarle a cada chico que conocía mis traumas (porque siempre he pensado que si alguien quería intimar conmigo lo justo es que conociera mi historia por si mi cuerpo no reaccionaba como debiera, que no se asustara), de revivir una y otra vez lo mismo, que decidí pasar de todo y centrarme en mí al 100%.

Hasta las navidades pasadas. Vi que existía una especie de red social para jugones (o gamers, como prefieran) y me animé a entrar. Principalmente porque estoy intentando meterme en el mundillo, y lo vi como una buena oportunidad. Nunca tuve la intención de entrar aquí para ligar y nunca lo manifesté. Y sin embargo, mi bandeja privada estaba llena de chicos que me mandaban fotos de sus miembros, o me decían cosas como "te quiero hacer un hijo" y otras bellezas de la literatura castellana. Abandoné la red.

Y esto acaba la semana pasada. Bajé un momento al Súper a comprar algunas cosas de última hora, y en la puerta siempre hay un hombre pidiendo. Normalmente, las abuelillas que van con sus perretes se los dejan y cuando salen, le suelen dar alguna moneda por el cuidado. El caso es que este hombre  (que solo habla inglés) me paró cuando salía de comprar y me habló de tal forma que me sentí obligada a coger su número de teléfono. Me dijo que le llamara algún día para quedar. Y desde entonces no sé qué hacer o cómo sentirme la próxima vez que pase por ahí, de momento lo estoy evitando.

* * * * *

Todo esto que hoy les he contado es algo que he llevado durante estos años en silencio, solo por una razón, por un miedo: el miedo a que se enteren mis padres. Incluso hoy, ahora que lo comparto por aquí, mi mayor miedo es que mis padres puedan llegar a leerlo, porque puedo imaginar el daño que les hará leerlo, y no quiero que pasen por algo así.

Pero también necesitaba contarlo, compartirlo, darle la visibilidad que merece porque es algo a lo que nos enfrentamos las mujeres cada día, en cualquier momento, sin importar el barrio, la ciudad o el país en que vivamos. Y también necesitaba contarlo porque últimamente todos estos recuerdos están acudiendo a mí de forma violenta y no son pocas las noches que acabo bañada en lágrimas por su culpa. Quizá sea su forma de decirme que ya es hora de enfrentarlos en vez de silenciarlos. Y más allá de eso, quería contarlo no tanto para denunciar, como sí para exigir dos cosas. La primera y más importante es que quiero que 

un NO vuelva a ser un NO y se respete como tal.

La segunda cosa atañe a la sociedad. En estos años en los que he tenido que sufrir todo esto, la sociedad y la forma en que trata el sexo no me han ayudado en nada. No soporto la forma en que se cosifica a la mujer y se la reduce a un mero objeto sexual, no soporto la forma en que se frivoliza y se vulgariza el sexo, un acto sagrado convertido en algo burdo, pero sobre todo, no soporto la ligereza con la que se usa el lenguaje, especialmente cuando se emplean expresiones sexuales denigrantes.

Les pondré unos ejemplos. Hace unos años en las redes sociales empecé a seguir varias páginas de temática pottérica. Recuerdo que una de ellas llevaba por título algo parecido a "Vamos a violar a Daniel Radcliffe". ¿De verdad usamos con tanta ligereza el lenguaje que no somos conscientes de lo que realmente entraña la palabra "violar"? Con todo el daño que sufren las víctimas de violación, y se usan estas expresiones como si nada.

Y otro caso es el de los grupos de "machitos varoniles", como esos que han salido últimamente en las noticias. No ya por lo que puedan hacer, sino por lo que puedan decir. Ese lenguaje machista, "cosificador", soez, me revuelve las entrañas cada vez que oigo que el lenguaje se emplea de esta forma. No solo demuestran su bajeza moral, sino también su absoluta falta de empatía. Imagínense esta situación: un grupito de estos "machos" están en un bar soltando perlas denigrantes hacia las mujeres y en la mesa de al lado hay una mujer que ha sufrido abusos sexuales. Imagínense esa situación, y lo que puede llegar a sentir la mujer. A mí me causa dolor.

Aún falta mucha educación, y sobre todo una educación que incida en el lenguaje, a veces una palabra puede quemar la piel lo mismo que la mano que toca sin permiso.

Y a usted, hombre o mujer, que haya sufrido algún tipo de abuso, si necesita compartirlo o alguien con quien hablar, aquí a la izquierda del blog tiene mi dirección de correo electrónico.

Gracias por leer,
greetings from the coffin

2017/05/22

La Edad de la Belleza

unca entenderé ese rechazo a la belleza surcada de un rostro anciano. Como tampoco he entendido nunca ese afán por ocultar los signos de la edad. Como tampoco he podido entender nunca por qué a las mujeres no se nos debe preguntar por nuestra edad. ¿Está mal visto tener la misma edad o incluso más que el hombre que nos pregunta? ¿No podemos sentirnos orgullosas del paso de la vida por nuestra piel? ¿Hemos de conservarnos jóvenes hasta la muerte para ser aceptadas?

Siempre he pensado que la vida es el mejor maquillaje que se planta sobre nuestro rostro, que la belleza más viva es la que ganamos con el paso del tiempo. Por eso siempre me he sentido más ligada a las figuras ancianas, no solo en la ficción, sino también en las leyendas y, por supuesto, en la mitología. Los dioses ancianos son siempre con los que mejor relación tengo, e incluso venero a la Diosa en su rostro de anciana con auténtica pasión, mientras que sus otros rostros apenas me transmiten alguna sensación.

Es más, hubo una mujer anciana que me cautivó. Ella era menuda, delgadita, muy poquita cosa a decir verdad, con el largo pelo blanco recogido en una coleta sin apretar. Llevaba un vestido sencillo, el típico que suelen llevar las mujeres ancianas más sencillas, de colores azul oscuro y rosa. Parecía una nota discordante en aquel cruce entre José del Hierro y Misterios. Solo una calle nos separaba. Y sin embargo, ella decidió mirar hacia donde estaba yo, y yo miré hacia donde estaba ella. Y no pude despegar mis ojos de ella hasta que crucé, dejé de mirarla para saber dónde iba a poner mis pies, y cuando levanté la mirada para buscarla, había desaparecido. 

Nunca supe cómo la había podido perder de vista, y nunca más he vuelto a cruzármela. Pero su recuerdo sigue en mi. "¿Y por qué?" podrán preguntarse ustedes, "¿qué tenía de especial aquella mujer anciana tan sencilla para que me dejara esta marca?". Mi respuesta es sencilla y a la vez, difícil de explicar. No solo vi a una mujer...

Sentí en ella a la Diosa.

De repente, ese cruce dejó de ser un simple cruce de calles y se convirtió en una experiencia mágica; el calor del verano desapareció, y en su lugar noté la calidez del abrazo de la Diosa; y mis ojos no pudieron dejar de bañarse en la sabiduría que emanaba aquella pequeña mujer. 

Este es uno de los recuerdos más bonitos que tengo y hoy quería compartirlo con ustedes. Hoy que es unos de estos días en los que nos obligan a aparentar tantas cosas (o lo intentan), y la juventud es una de ellas.

Gracias por leer,
greetings from the coffin