27.5.17

Cuando el NO deja de ser NO

iempre he dicho que todo comenzó cuando tenía 17 años, pero es mentira. La primera vez que me sucedió debía de estar en Segundo o Tercero de la ESO. No sé si fue por alguna emergencia o por un simulacro de emergencia, el caso es que nos juntamos muchas personas en el vestíbulo del instituto y en un momento dado sentí que alguien me agarraba el culo. Al darme la vuelta no pude distinguir quien había sido, pero fue un momento horrible que me alteró muchísimo.

A los 17 años, en el fin de semana que abría las vacaciones de Semana Santa tuve una cita con chico que era algún año mayor que yo. Todo parecía ir bien y empezamos a besarnos. No estaba preparada para nada más, y a pesar de todas las veces que dije que no, él empezó a tocarme. "Tuve la suerte" de que paró, así que recogí mis cosas y marché corriendo a casa, a encerrarme en mi habitación para romper a llorar. Recuerdo que sentía que me quemaba la piel que él me había tocado, y la suciedad. Me sentía sucia, y lo único en lo que pensaba era en arrancarme la piel donde aún seguían sus huellas... Desde entonces me es imposible llevar bien el hecho de que la gente me toque, en especial los hombres.

Poco antes de entrar en la universidad, cuando estaba disfrutando de mi verano en casa con la Play y un Final Fantasy (creo que el IV), empecé a recibir llamadas soeces de números desconocidos. Muchos terminaban enfadándose conmigo o incluso insultándome. Hasta que "tuve la suerte" de que uno de aquellos hombres se pusiera a hablar conmigo tranquilamente y me explicara la situación: alguien se había hecho pasar por mí en un chat de citas sexuales y estaba dando mi teléfono. Nunca supe quién lo hizo.

Después de entrar en la universidad, mientras hacía la carrera empecé a trabajar en un cine. Me llevaba muy bien con los chicos que trabajaban allí, en especial con uno, parecíamos tener buena química. Así que, a pesar de mi trauma me decidí a animarme. Y un domingo, a la salida del curro, me acompañó un rato y terminó besándome. El fin de semana siguiente me ignoró por completo, como si nada hubiese pasado. Cuando hablé con él, me dijo que lo hizo porque le apetecía pero no quería nada más. Y mi trauma crecía a medida que mi confianza en los hombre volvía a hacerse pequeñita.

Seguía en la carrera, y un verano un colega y yo nos apuntamos a un grupo que organizaba la Comunidad de Madrid para hacer excavaciones arqueológicas. Parecía algo tipo granja-escuela pero con arqueología de por medio. El lugar en que dormíamos era un terreno cerrado y preparado para acampar, teníamos palés con una lona a dos aguas y colchones finitos. En nuestra tienda dormíamos mi colega, otra chica que se nos hizo muy amiga y yo. Una de las últimas noches, los monitores que nos dirigían hicieron una fiesta de despedida a la que también se sumaron los monitores del lugar en el que dormíamos. Uno de ellos empezó a besarme. El quería acostarse conmigo y yo no tenía la más mínima intención. Así que después de la fiesta y a pesar de su insistencia conseguí irme a dormir tranquila. Tranquila hasta que desperté sobresaltada porque este mismo individuo estaba intentando meterse en mi saco de dormir en modo sigiloso. Menos mal que tengo el sueño ligero y me despierto con cualquier cosa, porque me aterra pensar qué habría podido pasar si no...

Tiempo después entró en el cine un chico nuevo, y empezó a gustarme. En una cena de Navidad que organizamos en casa de uno de los jefes, aprovechamos para conocernos mejor. Pero a esa cena también acudió un amigo de un compañero del cine. El amigo tenía pinta de beberse de todo y meterse de todo, es de la clase de gente que me altera y me pone muy nerviosa, porque tiene una actitud de sobrado. Y en un momento en que nos quedamos él y yo solos, me besó. Sin mediar palabra. Me pasé el resto de la noche huyendo de él.

Volviendo al chico nuevo, poco después empezamos a salir. Pero solo duramos un mes y medio. Resultó que solo había salido conmigo con la intención de despertar los celos de la mujer de quien realmente estaba enamorado. Y mi confianza en los hombres volvió a hacerse añicos.

Y llegó él. Le conocí un verano cuando nos apuntamos a una asignatura de la carrera sobre prácticas de Arqueología. Después de las prácticas seguimos hablando y me empecé a enamorar. Y lo mejor de todo es que le conté casi todos mis traumas (estos retales que hoy estoy compartiendo con ustedes) y aun así, él se enamoró de mí. Por primera vez sentí que podría convertir estas heridas en cicatrices, y que con paciencia y cariño podría superarlo. Sobre todo con paciencia, porque había veces que me costaba mucho soportar que me tocara, pero se me hacía más insoportable la idea de hacerle daño de alguna forma y entonces callaba. Fue pasando el tiempo y llegó a pedirme matrimonio. Le dije que sí sin dudar, y por primera vez, me sentía segura, que no tenía que preocuparme por mis traumas, porque había una persona que quería compartir su vida conmigo y estaría ahí para ayudarme. Pero entonces me dejó. Y una de las razones que me dio (aunque nunca he llegado a entenderlo del todo...) era de índole sexual. Eso fue lo que más me dolió... Ojalá pudiera chasquear los dedos y que de repente desaparecieran todos los traumas, pero lamentablemente no es así, y me vi de nuevo sola, rota, con las heridas abiertas y la piel que quemaba.

Un "amigo" que se erigió sin contar con nadie como mi salvador, se enteró de la ruptura y aprovechó la situación para declararse. Ante mi negativa, se hizo la víctima diciéndome cosas como que él no tenía la culpa del daño que otros me habían hecho, que él estaría aquí siempre para cuidarme, para salvarme de todo mal. Y empezó a acosarme a través del WhatsApp. Por suerte, con el bloqueo de la aplicación terminó por cansarme pero fue un año y medio a intervalos bastante desagradable.

Durante las navidades del 2015 al 2016, primero empezó a hablarme un antiguo compañero del colegio. Era el día de Navidad ya bien entrada la noche. Me dijo que estaba en su casa, solo con su novia que estaba durmiendo en la habitación de al lado. Me dijo que tenían problemas y que no sabía que iba a pasar con su relación. Me dijo que yo le atraía sexualmente y que por qué no iba a su casa en ese momento a -palabras textuales- "echar un polvo sin ningún tipo de compromiso". Creo que puede imaginar mi respuesta.

Poco después un antiguo compañero de la universidad empezó a hablar conmigo. Me dijo que siempre le había gustado, pero como tenía novio no se había atrevido a decirme nada, hasta ahora, que habíamos retomado el contacto. Me habló con unas palabras tan bonitas que me animé a quedar con él. Solo dos veces. Solo dos citas, o dos torturas. Me bastó eso para saber que solo quería acostarse conmigo, que no había nada de amor; y me bastó eso para sentir náuseas por la forma en que me trató y me tocó. Me devolvió a aquel odioso momento de mis 17 años. Y de nuevo, quería arrancarme la piel que él me había tocado.

Y al poco estreché la relación con un chico que había conocido a través del blog. Varios correos amables, nuevas palabras bonitas, y esta vez sí pensé que podríamos vivir una aventura interesante. Y nuevamente me llevé el mazazo. Para él solo era una amiga con derecho a roce cuando a él se le antojara, una muesca más en su cama. Y esta fue la gota que colmó el vaso. Me sentía usada, y ni siquiera las lágrimas conseguían lavar el asco que sentía. Pero también me sentía culpable, ¿qué había en mí que hiciera que los chicos solo que me quisieran para eso y ya?

Y me cerré. Estaba tan cansada de contarle a cada chico que conocía mis traumas (porque siempre he pensado que si alguien quería intimar conmigo lo justo es que conociera mi historia por si mi cuerpo no reaccionaba como debiera, que no se asustara), de revivir una y otra vez lo mismo, que decidí pasar de todo y centrarme en mí al 100%.

Hasta las navidades pasadas. Vi que existía una especie de red social para jugones (o gamers, como prefieran) y me animé a entrar. Principalmente porque estoy intentando meterme en el mundillo, y lo vi como una buena oportunidad. Nunca tuve la intención de entrar aquí para ligar y nunca lo manifesté. Y sin embargo, mi bandeja privada estaba llena de chicos que me mandaban fotos de sus miembros, o me decían cosas como "te quiero hacer un hijo" y otras bellezas de la literatura castellana. Abandoné la red.

Y esto acaba la semana pasada. Bajé un momento al Súper a comprar algunas cosas de última hora, y en la puerta siempre hay un hombre pidiendo. Normalmente, las abuelillas que van con sus perretes se los dejan y cuando salen, le suelen dar alguna moneda por el cuidado. El caso es que este hombre  (que solo habla inglés) me paró cuando salía de comprar y me habló de tal forma que me sentí obligada a coger su número de teléfono. Me dijo que le llamara algún día para quedar. Y desde entonces no sé qué hacer o cómo sentirme la próxima vez que pase por ahí, de momento lo estoy evitando.

* * * * *

Todo esto que hoy les he contado es algo que he llevado durante estos años en silencio, solo por una razón, por un miedo: el miedo a que se enteren mis padres. Incluso hoy, ahora que lo comparto por aquí, mi mayor miedo es que mis padres puedan llegar a leerlo, porque puedo imaginar el daño que les hará leerlo, y no quiero que pasen por algo así.

Pero también necesitaba contarlo, compartirlo, darle la visibilidad que merece porque es algo a lo que nos enfrentamos las mujeres cada día, en cualquier momento, sin importar el barrio, la ciudad o el país en que vivamos. Y también necesitaba contarlo porque últimamente todos estos recuerdos están acudiendo a mí de forma violenta y no son pocas las noches que acabo bañada en lágrimas por su culpa. Quizá sea su forma de decirme que ya es hora de enfrentarlos en vez de silenciarlos. Y más allá de eso, quería contarlo no tanto para denunciar, como sí para exigir dos cosas. La primera y más importante es que quiero que 

un NO vuelva a ser un NO y se respete como tal.

La segunda cosa atañe a la sociedad. En estos años en los que he tenido que sufrir todo esto, la sociedad y la forma en que trata el sexo no me han ayudado en nada. No soporto la forma en que se cosifica a la mujer y se la reduce a un mero objeto sexual, no soporto la forma en que se frivoliza y se vulgariza el sexo, un acto sagrado convertido en algo burdo, pero sobre todo, no soporto la ligereza con la que se usa el lenguaje, especialmente cuando se emplean expresiones sexuales denigrantes.

Les pondré unos ejemplos. Hace unos años en las redes sociales empecé a seguir varias páginas de temática pottérica. Recuerdo que una de ellas llevaba por título algo parecido a "Vamos a violar a Daniel Radcliffe". ¿De verdad usamos con tanta ligereza el lenguaje que no somos conscientes de lo que realmente entraña la palabra "violar"? Con todo el daño que sufren las víctimas de violación, y se usan estas expresiones como si nada.

Y otro caso es el de los grupos de "machitos varoniles", como esos que han salido últimamente en las noticias. No ya por lo que puedan hacer, sino por lo que puedan decir. Ese lenguaje machista, "cosificador", soez, me revuelve las entrañas cada vez que oigo que el lenguaje se emplea de esta forma. No solo demuestran su bajeza moral, sino también su absoluta falta de empatía. Imagínense esta situación: un grupito de estos "machos" están en un bar soltando perlas denigrantes hacia las mujeres y en la mesa de al lado hay una mujer que ha sufrido abusos sexuales. Imagínense esa situación, y lo que puede llegar a sentir la mujer. A mí me causa dolor.

Aún falta mucha educación, y sobre todo una educación que incida en el lenguaje, a veces una palabra puede quemar la piel lo mismo que la mano que toca sin permiso.

Y a usted, hombre o mujer, que haya sufrido algún tipo de abuso, si necesita compartirlo o alguien con quien hablar, aquí a la izquierda del blog tiene mi dirección de correo electrónico.

Gracias por leer,
greetings from the coffin

22.5.17

La Edad de la Belleza

unca entenderé ese rechazo a la belleza surcada de un rostro anciano. Como tampoco he entendido nunca ese afán por ocultar los signos de la edad. Como tampoco he podido entender nunca por qué a las mujeres no se nos debe preguntar por nuestra edad. ¿Está mal visto tener la misma edad o incluso más que el hombre que nos pregunta? ¿No podemos sentirnos orgullosas del paso de la vida por nuestra piel? ¿Hemos de conservarnos jóvenes hasta la muerte para ser aceptadas?

Siempre he pensado que la vida es el mejor maquillaje que se planta sobre nuestro rostro, que la belleza más viva es la que ganamos con el paso del tiempo. Por eso siempre me he sentido más ligada a las figuras ancianas, no solo en la ficción, sino también en las leyendas y, por supuesto, en la mitología. Los dioses ancianos son siempre con los que mejor relación tengo, e incluso venero a la Diosa en su rostro de anciana con auténtica pasión, mientras que sus otros rostros apenas me transmiten alguna sensación.

Es más, hubo una mujer anciana que me cautivó. Ella era menuda, delgadita, muy poquita cosa a decir verdad, con el largo pelo blanco recogido en una coleta sin apretar. Llevaba un vestido sencillo, el típico que suelen llevar las mujeres ancianas más sencillas, de colores azul oscuro y rosa. Parecía una nota discordante en aquel cruce entre José del Hierro y Misterios. Solo una calle nos separaba. Y sin embargo, ella decidió mirar hacia donde estaba yo, y yo miré hacia donde estaba ella. Y no pude despegar mis ojos de ella hasta que crucé, dejé de mirarla para saber dónde iba a poner mis pies, y cuando levanté la mirada para buscarla, había desaparecido. 

Nunca supe cómo la había podido perder de vista, y nunca más he vuelto a cruzármela. Pero su recuerdo sigue en mi. "¿Y por qué?" podrán preguntarse ustedes, "¿qué tenía de especial aquella mujer anciana tan sencilla para que me dejara esta marca?". Mi respuesta es sencilla y a la vez, difícil de explicar. No solo vi a una mujer...

Sentí en ella a la Diosa.

De repente, ese cruce dejó de ser un simple cruce de calles y se convirtió en una experiencia mágica; el calor del verano desapareció, y en su lugar noté la calidez del abrazo de la Diosa; y mis ojos no pudieron dejar de bañarse en la sabiduría que emanaba aquella pequeña mujer. 

Este es uno de los recuerdos más bonitos que tengo y hoy quería compartirlo con ustedes. Hoy que es unos de estos días en los que nos obligan a aparentar tantas cosas (o lo intentan), y la juventud es una de ellas.

Gracias por leer,
greetings from the coffin

8.5.17

Mi rostro es el poema de la Madre Tierra

n mi habitación tengo una pizarra en la que suelo escribir citas de libros que me gustan, para luego pasarlas a un cuaderno, donde colecciono esos versos errantes. 

Pues bien, estaba copiando algunas frases y me ha dado por mirar lo que tenía ya escrito. Y me he encontrado con este poema de Ada Luz Márquez, que si mal no recuerdo, lo leí hace tiempo en una página pagana de Facebook. Reconozco que me enamoré de él, de todas y cada una de sus palabras, y ahora que lo releo, me apetece mucho compartirlo por aquí.

Así que, ¡helo aquí!

(Fuente)
Las arrugas de mis ojos
son rayos del Sol.
Las arrugas de mis mejillas
son olas del Mar.
Las arrugas de mi frente
son ondas de arena.

Mi cara es el lienzo
del gran paisaje que caminé,
la gran obra infinita
que es la Vida.
Mi rostro es el poema de la Madre Tierra
dibujado en mi piel,
mis risas y lágrimas,
mis cantos y silencios,
mi vida vivida a cada respiración.

Amo mis arrugas y mis cicatrices,
porque me recuerdan
que he sido,
soy
y seré
más grande que el dolor.

~ Ada Luz Márquez ~

Gracias por leer,
greetings from the coffin

16.4.17

El Poema de los Muertos

Porque después de vivir
somos recuerdo.
A veces olvido.

Somos una foto que se
desgasta, un hueco en una silla
ahora vacío.

Somos el tiempo inexistente.
La sonrisa en los labios
de los vivos.

Somos palabras en una piedra,
pasiones ancladas en versos
de vinilo.

Somos deudores de vosotros,
pues si nos recordáis,
no nos habremos ido.

Palabras a las puertas del cementerio de Vysehrad, Praga
Gracias por leer,
greetings from the coffin

28.3.17

Harry Potter y la Piedra Filosofal en Concierto

"Antes de comenzar nuestro banquete,
quiero decir unas pocas palabras:
Papanatas. Llorones. Baratija. Pellizco"
~ Albus Dumbledore


ecuerdan que cuando les compartí los regalillos que me habían caído en las fiestas navideñas y en mi cumpleaños, les dije que faltaba el de mi cuñada porque quería dedicarle su propia entrada? Pues bien, este era. 

La fecha inicial del concierto era el 3 de enero, pero debido a la cantidad de potterheads que querían (queríamos) ver este concierto, decidieron hacer un bis al día siguiente. Así que imagínense mi sorpresa y emoción (porque ya contaba con que me lo iba a perder...) cuando me llega un wasap de mi cuñada con la imagen de las entradas y me dice "Tu regalo de cumpleaños". Fue casi como si me hubiera llegado mi carta de Hogwarts (sí, esa que se perdió hace 17 años pero que aún mantengo la esperanza de que llegue ^^).


Se celebró en lo que anteriormente se conocía como Palacio de los Deportes, un espacio tremendo lleno de potterheads vestidos con sus mejores galas pottéricas. La verdad es que mi cuñada y yo íbamos un poco a la aventura, porque no sabíamos exactamente si era la proyección de la película con las partes musicales tocadas en directo o si era "simplemente" el concierto de la banda sonora de esta primera película. 

Al final resultó ser lo primero, con todo lo difícil que puede llegar a ser. No es tocar una pieza desde el principio hasta el final, es saber en qué parte del diálogo o de la escena empieza, dónde se corta, etc. y sinceramente me pareció sublime la actuación de la orquesta.


Al inicio el director de orquesta nos dedicó unas palabras. En la presentación fue nombrando cada una de las casas, y según perteneciéramos a una o a otra, rompíamos en aplausos, silbidos y gritos de orgullo. En nuestro caso, fue muy gracioso, porque mi cuñada es de Gryffindor y yo de Slytherin (según el Sombrero Seleccionador de Pottermore), así que teníamos pique asegurado para toda la película (claro que los de la serpiente no teníamos un Dumbledore que nos regalara puntos...).

También nos animó a que aplaudiéramos, animáramos e hiciéramos lo que nos pareciera a lo largo de la película. El hombre no nos quería ahí tiesos y en silencio, quería que animáramos a nuestras casas, que nos pusiéramos en plan hooligan en el partido de quidditch y esas cosillas.


Y vaya que si lo hicimos. En especial, como no podía ser de otro modo, en las primeras escenas en que aparecía Severus Snape. Fue nuestro pequeño homenaje para recordar al maravilloso personaje que nos regaló Alan Rickman. Otras escenas en las que animar, pues ya se pueden imaginar si han visto la película: en el partido de quidditch (unos más que otros), con algún logro de Harry o cuando acaba con el profesor Quirrell.

Aunque sin lugar a dudas hubo un momento que fue mágico, o mágico de verdad, mejor dicho. Me atrevo a decir que estuvo todo el mundo casi aguantando la respiración para evitar hacer algún ruido y entorpecer la magia que estábamos escuchando. Fue el momento del arpa, cuando Quirrell duerme a Fluffy y logra bajar por la trampilla. Imagínense la situación, están viendo esa escena en una pantalla gigante y de repente bajan la mirada y ahí la ven. Una mujer medio en penumbra tocando el arpa en directo. En ese momento créanme que no se escuchaba nada más, como si todo el palacio se hubiera quedado vacío... Hasta que acabó la escena y rompimos en sinceros aplausos de admiración, mientras las lagrimillas de emoción asomaban por nuestros ojos.


El universo de Harry Potter siempre será especial para mí, y haber podido vivir algo así es mágico. No es que Harry Potter, o su universo sea mágico porque sepan atraer cosas con un Accio o invocar un patronus. No. Es mágico porque nos hace soñar, nos hace reír, nos hace llorar, nos inspira y nos hace jugar con la magia de las palabras como si fuéramos mini Dumbledores. Y no puedo más que sentir agradecimiento hacia mi cuñada, porque sin ella esto no hubiera sido posible.

Gracias por leer,
greetings from the coffin

20.3.17

La Rueda del Año: Ostara

"A todas las semillas durmientes Ella despierta,
El arco iris es Su señal,
Ahora el poder del invierno es tomado,
En el amor todas las cadenas se rompen."
~ Starhawk


oy celebramos Ostara, el equinoccio de Primavera. Hoy la tierra abandona el periodo de recogimiento más propio del invierno y se abre al nuevo y joven sol, se abre para mostrar sus florales encantos. Y hoy, como no podía ser de otro modo, continuamos nuestro viaje por la Rueda del Año para descubrir sus paganos senderos.

Ostara es uno de los Sabbats menores (los que se corresponden con los solsticios y los equinoccios) en el que se celebra la llegada de la Primavera. La Primavera es época de crecimiento: las plantas despiertan de su reposo invernal, y los animales inician un nuevo ciclo de apareamiento y crianza. En este día, la luz y la oscuridad están en perfecto equilibrio, si bien a partir de este momento será la luz la que se vaya imponiendo paulatinamente haciendo que los días sean cada vez más notoriamente largos. En este día, la Diosa despierta de su sueño y cubre la tierra de fertilidad, mientras el Dios crece hasta alcanzar la madurez.

Autores como Janet Farrar o Lucy Summers nos hablan de la posibilidad de que en este festival también se celebrara el Gran Rito o unión sagrada entre las antiguas culturas del Mediterráneo, que parecen ser las "exportadoras" de la tradición de celebrar este equinoccio. En el Neopaganismo, ese Gran Rito o unión sexual entre el Dios o la Diosa tiene lugar en los conocidos como "fuegos de Beltane" (30 de Abril). Pero ¿por qué nos encontramos esta diferencia temporal? La explicación más clara parece provenir de la propia naturaleza. En el Mediterráneo el calor de la primavera llegaba antes, en las fechas en que nos encontramos ahora mismo, dando paso al inicio de los ritos de fertilidad. Mientras que en las zonas de población germana, escandinava y celta, el calor llegaría más tarde, hacia los días en que se celebra Beltane, por lo tanto, los ritos de fertilidad quedarían retrasados hasta entonces. Y ahora podrán preguntarse que ¿por qué entonces el Neopaganismo celebra el Gran Rito en Beltane? Me atrevo a aventurar que porque está construido sobre una base celta, y por tanto se ha mantenido su calendario solar.

Lo que sí está claro es que esta festividad está dedicada a la divinidad Ostara o Eostre en inglés antiguo, de la cual toma su nombre. Se trata de una antigua divinidad germánica que podría asemejarse a la Ishtar mesopotámica, la Astarté fenicia, la Eos griega (de la que podría compartir raíz en el nombre) y la Hathor egipcia. Se trata de una diosa de la fertilidad ligada al inicio de la primavera.

Los principales símbolos de esta festividad es la liebre y el huevo del renacimiento, que tras su cristianización, ha quedado convertido en el huevo de Pascua. Este huevo de primavera está asociado al Huevo del Mundo, que fue puesto por la Diosa e incubado por el Dios Sol y según Robert Graves, la celebración de la incubación del mundo se hacía cada año con la entrada de la primavera.

En un aspecto más terrenal y a la vez más simbólico, más cercano a nosotros como personas, a lo que podemos dedicar esta época, Ostara es un tiempo de hacer limpieza general y dar la bienvenida a lo nuevo, de purificar los niveles mentales y emocionales, de desprenderse de viejas rutinas, dudas y culpas para poder dar la bienvenida a esos comienzos que nos están esperando. Es el tiempo de la inspiración y el optimismo.


Tradiciones de Ostara
  • Decorar y regalar huevos a nuestros seres queridos con el deseo de que les vengan tiempos prósperos
  • Pasear por un bosque o por cualquier zona natural para dejarse iluminar por la luz del nuevo sol
  • Practicar toda clase de trabajos con hierbas
  • Decorar y bendecir huevos para cargar nuestro altar con las energías de la Primavera
  • Extender narcisos y otras flores típicas de la primavera alrededor de nuestro altar, también para cargarlo con estas energías 
  • Hacer guirnaldas de flores con las típicas de esta época
  • Bendecir y comer huevos en esta festividad (también valen los de chocolate)


Correspondencias de Ostara

En esta entrada ya les hablé de qué eran las correspondencias, así que aquí les dejo directamente un listado de las mismas:
  • Diosas: Eostre, Eos, Ishtar, Hathor, Astarté, Frigg y todas las que tengan atributos y cualidades similares
  • Dioses: Cernunnos, Hombre Verde
  • Hierbas, flores, frutas: narciso, asperilla, violeta, aulaga, olivo, peonía, lirio, bellotas, nuez moscada
  • Piedras: amatista, aguamarina, jaspe rojo
  • Inciensos y aceites: incienso, sándalo, rosa, naranja, salvia, eucalipto, manzana, violeta
  • Colores (velas): rojo, amarillo, dorado, verde
  • Alimentos: huevos, pasteles de miel, fruta de la estación
Y para terminar les dejo la canción que Lisa Thiel le dedica a esta festividad:

 Lisa Thiel - Ostara

Gracias por leer,
greetings from the coffin

PD bibliográfico
  • Cunningham, S. (2008), Wicca. Una guía para la práctica individual, Madrid, Arkano Books
  • West, K. (2007), El verdadero arte de las brujas, Barcelona, Palmyra
  • Farrar, J y Farrar, S. (2003), La Biblia de las brujas, Madrid, Equipo difusor del libro
  • Summers, L. (2002), El libro de las Brujas, Madrid, Edaf
  • Starhawk (2012), La danza en espiral, Barcelona, Ediciones Obelisco
  • Graves, R. (2014), La Diosa Blanca, Madrid, Alianza Editorial

8.3.17

Las mujeres de mi vida

"No deseo que las mujeres
tengan poder sobre los hombres,
sino sobre sí mismas"
~ Mary Wollstonecraft

orque hoy es el día para volver al blog y más aún, si lo hago hablando de mujeres. Porque hoy es nuestro día. Hoy es el día de celebrar los logros que las mujeres del pasado consiguieron, y también es el día para recargar nuestras fuerzas y poder seguir luchando. Porque desgraciadamente hoy no es el día en que podamos festejar que existe la plena igualdad entre hombres y mujeres.

Por eso hoy les voy a hablar de mujeres, de aquellas que se han quedado con un pedacito de mi corazón. Pero no. No voy a hablar de mujeres famosas a las que admiro, como la reina Zaqutu, como Hildegarda de Bingen, como Juana de Arco, como Mary Wollstonecraft, como Agatha Christe, como Emilie Autumn. No. Hoy quiero hablar de mujeres "anónimas", hoy quiero hablarles de ustedes, de vosotras porque sois mis heroínas.

Y en especial, me van a permitir que les hable de dos mujeres que, si ya en su momento me abrieron la puerta de su universo, recientemente me han abierto algunas ventanas de su pequeño y maravilloso mundo. 

La primera de ellas es Faylinn. Maravillosa artista, mujer sublime. Siempre he admirado la capacidad de su sensibilidad creativa para transmitir sus sentimientos, para hacerse escuchar a través de sus manos, y más en un mundo en el que la gente rara vez escucha sino es para replicar. Sé que esto se lo he dicho muchas veces, pero aquí lo voy a repetir porque hoy es el día para hacerlo. Gracias a ella descubrí que existía algo llamado la "Alta Sensibilidad" y desde entonces mi vida cambió. Muchas de las cosas que había sufrido, experimentado y padecido (y sigo viviendo) cobraron sentido, y por ello, siempre que lea algo sobre Personas Altamente Sensibles, ella vendrá a mi memoria.

La segunda es la Pequeña Hobbit, mi pequeña enamorada de la obra de Tolkien. Adoro su blog y a ella misma, no solo por las cosas tan monosas del mundo gótico que comparte, sino por la forma en que se indigna ante las injusticias y su sensibilidad hacia el mundo animal.

A vosotras dos os quiero con el amor que puede sentir una mujer por otras mujeres a las que considera sus hermanas. Ojalá pudierais llegar imaginar el honor que siento al compartir palabras, experiencias y luchas con vosotras. Y aunque no haya hablado de otras mujeres de mi vida, no puedo terminar esta entrada sin mencionar a Bianca, Megalupar, Vivielar, Madame Macabre, Tsukko, Iku, Aivic, Nasspanda...

Sé que mi vida hubiera sido menos rica si no me hubiese encontrado con vosotras, tanto en persona como a través de las redes, y no puedo más que sentirme agradecida por ello. Y por ello, además, que esta entrada os sirva a vosotras para sentiros mejor, recobrar fuerzas y seguir luchando contra aquello que os hiere y os impide ser la mujer que este mundo necesita, aunque no merezca. Que nunca os impidan seguir volando. Y cuando lo intenten, porque ya sabemos que este mundo es como es y lo harán, ya sabéis dónde tenéis que dar el rodillazo.

Gracias por leer,
greetings from the coffin

16.1.17

Regalos de cumple, regalos de Reyes

"Estúpido es creer que el
regalo está dentro del paquete.
Siempre, siempre, siempre
son las manos que lo entregan."

unque ya casi estemos terminando este primer mes del 2017, dejadme desearos un ¡Feliz Año! Espero que este año haya empezado con buen pie. El mío empezó genial, pero hoy he recibido una noticia al más puro estilo mazazo y me he quedado bastante "chof".

Pero tenía ganas de escribir en el blog, y con la esperanza de animarme, quiero traer un poco de ese espíritu navideño que ya ha quedado atrás y compartir con vosotros mis regalitos de cumpleaños y navideños, que ya sabéis que me cae todo por las mismas fechas ^^.

Voy a empezar con los del cumple, que fueron antes de los de Reyes (y nosotros no nos damos nada el día de Navidad), así que vamos con ellos:


Mi tía me regalo esa especie de braga con forro muy calentito y muy suave, perfecto para estos días de frío (al menos del que hace en casa, que en la calle... En fin), y eso que parece un peluche de búho, en realidad es un calentador de manos, que se meten por los laterales, muy útil tenéis una temperatura baja como yo ^^. Y por último, unos pendientes de dragones que me vienen perfectos para cuando tenga el "dovahkiin day".



En mi casa me cayeron estas cosillas, libros de todo tipo y de los que ya haré reseñas (no sé si los podéis ver bien), el calendario de brujas de este año. Esa especie de pirámide que hay encima del calendario es orgonite, que sirve para equilibrar las energías y absorbe las radiaciones que emiten nuestros aparatos electrónicos, además mi madre acertó con el símbolo, ya que lleva el árbol de la vida, que es mi favorito y con el más me siento conectada. Y por último, mi hermano que es un poco bestia a veces (aunque se agradece ¿eh?), me regaló la Play Station 4, así sin más... Lo que pasa es que me la dio con un poco de antelación, sospecho que para que pudiéramos jugar al Diablo III cuanto antes ^^. Y falta el regalo de mi cuñada, pero ese es para otra entrada ^^.

Y por parte de mis queridas Tsukko e Iku me llevé una sorpresa muy bonita. Bueno, Tsukko me había avisado de que algo me llegaría, pero cuando me llegó el aviso de que tenía que ir a Correos a recoger un paquete de UK, creí sinceramente que se habían equivocado... Pero aquí os enseño sus cosillas, que me encantaron y me emocionaron (hasta mi padre, cuando los vio, me dijo en plan "joer, se nota que la gente te aprecia").



La primera foto son cosillas de Tsukko: un libro con el oráculo de hadas de Brian Froud, que me viene estupendamente para practicar bibliomancia (que ya lo he hecho). Y en las hojas verdes (mil gracias por usar el verde *.*) me escribió un par de hechizos que en cuanto pueda los haré.

La segunda foto son cosillas de Iku: chocolates monosos que ya quedan muy pocos, unos posa huevos de silicona que tienen un tacto que no puedo dejar de tocar, una agenda para este 2017, que me viene genial porque quería dejar aparcado el bullet journal y ponerme con un witchy bullet journal para mis prácticas brujeriles, así que aquí puedo apuntar lo que tengo que hacer en el día a día, una libreta monosa con varias secciones en las que se pueden apuntar ideas, pensamientos, planes... Todo muy yo ^^. Y los calcetines, me he enamorado de ellos hasta el nivel Dobby, pero es que son tan Mamá Weasley, ¡me encantan!
La última foto es un popurrí de las piedras, hojas, flores, ammonites y demás que me han mandado las dos. Son unos amores, con lo que me gustan a mí las piedras, que para eso soy Capricornio y me encanta la raza fantástica de los enanos ^^. Que sepáis que ya las tengo distribuidas entre mi altar, mi zona de trabajo y la "mesilla" de noche *.*
¡¡Muchas gracias, chicas!!
* * * * * 
Y ahora vamos con las cosillas de Reyes:



Me cayó un pijama y unos calcetines (mi madre también es muy Mamá Weasley para los regalos de Reyes, solo falta que nos teja ella las cosas ^^). También me regalaron otro libro de Harry Potter, para acompañar al del cumple, pero este es el de criaturas (así puedo ser aún más Hagrid, que mi cuñada me dice que somos iguales -por nuestro amor hacia los peludos sean del tamaño y peligrosidad que sean-). Y esa muñeca es la de Bella, mi película favorita de Disney, y que ahora le está haciendo compañía a mi Rapunzel, que me la regalaron hace dos Reyes ^^. Y como podéis ver en la imagen de abajo, iba a decir la más friki, pero la anterior tiene lo suyo... Son dos packs de iniciación del juego de cartas de Final Fantasy que ha salido recientemente. Son tipo Magic, aunque hay alguna que otra variación y aunque ya las hemos probado necesito pillarle mejor el truco. Y he dejado para el final (redoble de tambores por favor) la trilogía del Bioshock para PS4, o lo que es lo mismo: acabe desquiciado en la ciudad sumergida de Rapture. Lo probé un poco para ver qué tal era y ¡ay qué tensión!

Esto ha sido todo por hoy, aunque me resta decir que las navidades me trajeron un regalo más, pero ese lo atesoro en el corazón ^^. Espero que tuvierais unas felices fiestas, que os regalaran muchas cosillas y que empezarais este año de la mejor forma posible. Prometo que en estos días me pasaré a comentaros por vuestros blogs, que ya he leído las cosillas tan interesantes que habéis compartido.

Gracias por leer, 
greetings from the coffin