2016/11/18

Manifiesto entre los árboles

"Deja una Biblia a la intemperie,
y el viento y la lluvia la destruirán.
Mi Biblia es el viento y la lluvia"
~ Mujer nativa americana

(Fuente)
iempre había querido escribir esta entrada, pero sentía que nunca llegaba el momento de hacerlo. Hasta ahora, después de leer algunos de los comentarios sobre el cambio climático que ha realizado el sujeto Trump.

Pero es que estoy cansada. Cansada de ver cómo siempre se habla de la naturaleza, de los árboles, de los animales, del terreno en base al beneficio que podemos sacar los seres humanos y no como entidades que tienen un derecho per se a existir. Cansada de ver cómo aquellos que han sido votados se sientan en sus sillas de cuero, con su calefacción o su aire acondicionado, para tratar con esa parsimonia que parece que siempre les envuelve asuntos tan terribles como el cambio climático. Cansada de oír a individuos como Trump decir que el cambio climático es una falacia para hacer que las empresas pierdan dinero. Dinero. Siempre el dinero. Hemos dejado de venerar las hojas verdes de los árboles para venerar las hojas verdes de los bancos.

Competencia y dinero: las claves del mundo actual. Pero no voy a ser yo quien siga hablando de estos temas ponzoñosos. Pues la clave de mi mundo actual es luchar para que la Naturaleza se vea como el ente sagrado que es. Hace un tiempo, escribí en facebook una breve reflexión en la que hacía un símil entre la Naturaleza y la iglesia. Permítame retomarla ahora y compartirla con usted.

Decía que los senderos eran como las naves de la iglesia. Los árboles, las columnas que sustentaban la bóveda celeste en la que no necesitábamos vidrieras ni juegos de luces y sombras, pues la Naturaleza ya nos regalaba sus propias luces. Y los animales, eran los hermanos que deambulan por los espacios siempre dispuestos a compartir su sabiduría. En definitiva, la Naturaleza es el espacio al que acudimos para encontrarnos con nuestros dioses, para desnudarnos el alma ante la sabiduría de la Diosa, para abrazar a nuestros hermanos los árboles, para recibir los consejos de nuestros otros hermanos los animales.

Siempre que escuchamos en las noticias alguna falta de respeto hacia las tradiciones cristianas, sobre todo aquí en España, parece que la tónica tradicional es llevarse las manos a la cabeza, escandalizarse por tal ofensa. Pero los incendios provocados que arrasan nuestros montes, nuestros sagrados montes, no despiertan esos sentimientos. Y creo que este es uno de los retos a los que nos enfrentamos los paganos de hoy.

Es cierto que afortunadamente desde hace unas décadas hay cada vez más conciencia sobre el papel de la Naturaleza en la vida del hombre y que si queremos seguir viviendo en esta Tierra debemos cuidarla más de lo que lo hacemos, pero aún nos queda mucho por luchar si vemos como algo terrible la quema de una iglesia y ni nos inmutamos cuando queman, cazan y construyen sobre nuestros hermanos sagrados.

Gracias por leer,
greetings from the coffin



 


6 comentarios:

  1. Y esto va para largo, porque los árboles por desgracia no dan wifi ni gasoil ni nunguna de esas cosas imprescindibles para la vida, joder. Tan solo el maldito oxígeno, vaya.

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    1. Ya ves, si produjeran billetes o alguna otra mierda de esas, los tendríamos hasta en la sopa, pero es que ¿oxígeno? ¿para qué? Si hasta en mi calle cada vez nos quitan más árboles... ¡qué horror!

      Gracias por tu comentario ^^

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    2. Pues verás en cuanto empiecen con la Quinta de los molinos, te vas a enterar xD

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  2. Cuando ganó Trump fue en lo primero en lo que pensé. En el laboratorio hablamos de eso hace un par de días. Es una lástima que no se escuche a los expertos en medio ambiente. Es necesaria la figura de los coordinadores medioambientales. Mi chico se especializó en eso. Son un termino medio entre ecologistas y economistas. Para explicarme bien, se encargan de convencer a las empresas de cómo respetando el medio, usando energías renovables y reciclando, ganan a largo plazo (económicamente hablando). Ya se que debería respetarse y cuidar la naturaleza porque es esencial, pero como los empresarios no les importa mucho (siempre hay excepciones), es importante mostrarles los beneficios económicos al hacerlo.

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    1. La verdad es que da miedo cuando la gente a la que se le da tanto poder actúa de esa forma... Eso que comentas es lo que siempre me ha dolido, que las cosas importen según el beneficio económico que pueda extraerse de ellas, aborrezco tanto esas cosas... Pero me alegro que tu chico se dedique a lo que me comentas, aunque aborrezca el ámbito económico, si es la principal forma de crear conciencia, adelante. Es algo loable, y me parecéis dos bellísimas personas ^^.

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  3. Esta entrada me llega, porque es un tema que me preocupa soberanamente. Gente como Trump -con sus ideas- están apareciendo hasta debajo de las piedras. El calentamiento global es un mito dicen. Y con eso lo tienen todo hecho. Aunque así fuera, es de cajón que el nivel de vida que llevamos, con todos los que somos, no puede sustentarse con nuestra tierra. Estamos envenenando nuestros ríos, despilfarrando nuestra agua, talando nuestros bosques y desaprovechando los recursos,además de envenenar nuestro aire y provocar la mayor extinción masiva en mucho tiempo. Y encima desde arriba nos mantienen engañados. Nos tapan los ojos y los oídos y nos enseñan lo que les interesa que veamos. El interés económico de unos pocos por encima de todo. Me agota. Me acongoja. Me duele. La impotencia es real. Realmente pienso que no vamos a saber parar hasta que sea demasiado tarde para todos. Y eso me parece desolador.

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